El día que el silencio de un tumor me enseñó a escuchar a Dios
"De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven." — Job 42:5 A veces, Dios tiene que detener nuestro mundo para que finalmente podamos mirarlo a Él. En diciembre de 2024, mi mundo no solo se detuvo, se sacudió. El diagnóstico fue claro y aterrador: un meningioma cerebral de gran tamaño, con edema y una hernia que presionaba mis pensamientos, mi motricidad y mi futuro. Hoy, a un año de aquella cirugía que me abrió el cráneo pero también el espíritu, quiero contarte por qué esa prueba fue, en realidad, mi mayor bendición. El proceso: Entre la ambulancia y el altar Muchos ven las fotos de mi proceso y sienten pesar: la ambulancia, el post-operatorio, las grapas en la cabeza, el cansancio extremo. Yo, en cambio, veo un proceso de preparación . Recuerdo apagar mi computadora cada noche, apagar las luces y postrarme de rodillas. En ese silencio, donde el miedo intentaba gritar, escuchaba un susurro divino: “¿Sabes por qué pasaste por esto? Tenía que prepararte. Este proceso e...